Tejidos que resisten inviernos en Velika Planina
En la meseta de Velika Planina, una tejedora lava la lana en agua de manantial templada, conserva parte de la lanolina y carda con paciencia antes de urdir. Sus mantas, densas pero elásticas, amortiguan sonido, calientan sin sudor y duran décadas. Cuando se rasgan, se zurcen con orgullo visible, convirtiendo cada reparación en un recuerdo familiar compartido alrededor del fogón.